Como ya dijimos en entradas anteriores, el hombre estadounidense nunca pasa hambre, y es que no hay más que verlo, sobran las palabras… aquí os dejo con el David de Miguel Ángel “americano”, cumbre renacentista.

Para ser de piedra estaba bien nutrido. Que por cierto, según mis fuentes lo que le dijo Miguel Ángel al David nada más terminarlo dándole un golpetazo en el pie no fue “levántate y anda!”, si no “levántate, anda!”. El tono cambia y el sentido también, pues en la primera lo dice con énfasis y motivación y en cambio en la segunda lo dice en plan chulo como queriendo decir: “levántate si puedes…” :sisi1:

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